La pensión compensatoria es una prestación económica que tiene derecho a recibir aquel cónyuge que se ve económicamente perjudicado por la crisis matrimonial (ya sea por divorcio o separación). Ya tratamos sobre ella en otra entrada del blog en la que dejamos claro que es algo totalmente diferente a la pensión de alimentos, que es aquella cantidad que se establece en favor de hijos para satisfacer su formación, asistencia médica, habitación, vestido, y en general, sustento.

Es, por tanto, una cantidad que busca compensar el desequilibrio económico en el que queda uno de los miembros de la pareja, en relación a la situación que gozaba durante el matrimonio. Por tanto, no hay derecho a pensión compensatoria si:

  1. el desequilibrio patrimonial se produce en los dos miembros de la pareja
  2. o si ambos cónyuges tienen recursos suficientes (ya sea vía bienes o vía ingresos) para mantener el nivel de vida que llevaban antes de la ruptura.

A diferencia de otros conceptos, la pensión compensatoria solo se otorgará previa petición de la persona beneficiaria. No se reconocerá, por tanto, de oficio por el órgano jurisdiccional.

Algo importante y que trataremos en otro post es que esta pensión compensatoria no solo se otorga en casos de rupturas matrimoniales sino también cuando rompe una pareja de hecho y se produce ese desequilibrio patrimonial en uno de los dos miembros de la pareja.

La pensión compensatoria puede ser temporal o vitalicia, según se pacte. Se extinguirá por el cese de la causa que la motivó, al contraer nuevo matrimonio o por vivir, el beneficiario, maritalmente con otra persona. Es muy importante tener en cuenta que la razón de ser de esta prestación o pensión es la situación de desequilibrio que provoca la ruptura. Se entiende que esta pensión se extinguirá si la persona beneficiaria inicia una nueva convivencia marital con otra persona. La idea es reconocer un derecho económico a una persona que dependía de su pareja para llevar un ritmo de vida determinado; en consecuencia, si esa persona encuentra otra pareja, no tendría sentido mantener las mismas condiciones ante situaciones de hecho que han cambiado.

Así, el Tribunal Supremo, en sentencia de julio de 2018 estableció que la razón de ser de la pensión compensatoria:

“está en relación con la comunidad de disfrute entre dos personas -unidas por matrimonio- de una determinada posición económica, lo que da lugar a que -extinguido el vínculo- deba ser compensado aquel de los cónyuges que sufre un desequilibrio perjudicial respecto de la situación en que se encontraba vigente el matrimonio; compensación que se extinguirá cuando esa comunidad de disfrute se instaura de nuevo con otra persona”.

¿Qué debe tenerse en cuenta al configurar la pensión compensatoria? El art. 97 del Código Civil establece:

“A falta de acuerdo de los cónyuges, el Juez, en sentencia, determinará su importe teniendo en cuenta las siguientes circunstancias:

1.ª Los acuerdos a que hubieran llegado los cónyuges.

2.ª La edad y el estado de salud.

3.ª La cualificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo.

4.ª La dedicación pasada y futura a la familia.

5.ª La colaboración con su trabajo en las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro cónyuge.

6.ª La duración del matrimonio y de la convivencia conyugal.

7.ª La pérdida eventual de un derecho de pensión.

8.ª El caudal y los medios económicos y las necesidades de uno y otro cónyuge.

9.ª Cualquier otra circunstancia relevante”

Quizás te estés preguntando ¿Tendré que pagar una pensión compensatoria a mi ex? En ese caso, ¿existe alguna tabla que me indique cómo se calcula la pensión compensatoria? ¿Qué pensión compensatoria me corresponde? No existe ninguna tabla y será el juez quien deberá valorar y decidir en cada caso. Sin embargo, otra de las ventajas de los servicios de divorcio de mutuo acuerdo como el que ofrecemos es que los cónyuges ya tienen claro si van a acordar una pensión compensatoria o no y nosotros solo lo tendremos que plasmar en el Convenio Regulador.