Las relaciones humanas no son fáciles… cuando entra en juego el dinero, todo se complica más… Muchas personas entienden que su obligación de pagar alimentos es injusta, quizás porque encuentran que las cantidades son excesivas, quizás por una riña con su ex o por cualquier otro factor… O quizás directamente se lo gastan todo y no tienen suficiente… Por ello, hay quien decide, unilateralmente, dejar de pagar, cosa que puede convertirse en su peor pesadilla. Si alguien considera que no debe de satisfacer ninguna cantidad económica en concepto de alimentos, o que la cantidad debería de ser rebajada, tiene que acudir a un abogado, asesorarse, y solicitar una modificación de la pensión.

Ya que en caso de impago, primero se requerirá al pago extrajudicialmente. En caso de no pagar, la ex pareja en representación de los hijos menores, el Ministerio Fiscal o los hijos mayores de edad pueden ir por lo civil y ejecutar la sentencia de divorcio que recoge el convenio regulador. Ello conlleva la intervención de abogado y procurador, gastos que serán repercutidos al cónyuge contra quien se reclama (por tanto, la bola se hace más grande). Además, hay que tener en cuenta los intereses (la bola sigue creciendo).

El juez hará todo lo posible para conseguir el dinero, pudiendo embargar el 100 % de los ingresos del deudor (pensad que la pensión de alimentos es un crédito prioritario, y pasa por delante de cualquier otra deuda). Se podrán embargar sueldos, pensiones, prestaciones por desempleo o cualquier otro ingreso. En caso de no pagar, el juez podrá imponer multas hasta que se produzca el pago; multas que, de no ser atendidas, podrán convertirse en penas de prisión.

Cuestión a parte merece la vía exclusivamente penal, pues de acuerdo con el art. 227 del Código Penal, ciertos impagos (dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos) podrán conllevar penas de prisión de tres meses a un año. Además, al deudor le quedarán antecedentes penales. Todo ello sin mencionar el daño que hará esta situación a los hijos (menores) que quedarán marcados de por vida.